
PRIMERA CINTA: DONDE SE EXPLICAN ELLA Y LAS DEMAS Y SE DEJA SENTADO QUE ESTE MUNDO ES UNA MIERDA
¡POR FAVOR!.¡Sigue escuchándome!. No apagues
el sonido ni cambies la cinta. Sigue escuchándome unos
pocos minutos. Yo lo necesito pero tú también. Ya
habrás comprendido que te he dado el cambiazo de tu cinta
Hortzak estuturik de Su Ta Gar por ésta que
he grabado yo. Lo he hecho porque tú necesitas escuchar
lo que voy a contarte y yo necesito que lo escuches. Tú
necesitas escucharme porque no sabes lo que te pasa y eso es lo
que te pasa. Que no sabes, que no entiendes lo que te pasa. Aunque
acabes lo que estás estudiando, no vas a encontrar trabajo
y no sabes por qué. A tu viejo le van a cerrar la fábrica
la semana que viene y le pondrán en la calle después
de treinta años de trabajar allí y no sabes por
qué. A uno de la cuadrilla de tu hermano le condenaron
el otro día a dos años y cuatro meses de cárcel
por ser insumiso mientras que a otro de la misma cuadrilla, también
insumiso, le absolvieron y no sabes por qué. A un vecino
de tu barrio, marroquí, le dieron una paliza hace quince
días unos fachas del barrio de San Juan y no sabes por
qué. A tu hermana pequeña le cierran la ikastola
y no sabes por qué. A una vecina de tu casa le patearon
el otro día los policías en el Paseo de Sarasate
cuando protestaba por la visita de la Familia Real española
y no sabes por qué fué ella a protestar ni por qué
le patearon los policías por expresar su opinión.
Alguien te dijo el otro día que había leído
que las centrales nucleares francesas y españolas que rodean
tu país tienen defectos de construcción que pueden
hacerlas reventar y matarte y matarnos a todos los que vivimos
aquí y no sabes por qué. Viste ayer por casualidad
un telediario en el que, después de enseñar un montón
de niños esqueléticos muriéndose de hambre
en Somalia, contaron lo que les pasa a los primos de tu madre
y a los de los caseríos vecinos: que tienen que vender
las vacas porque los de Bruselas y de Madrid les prohíben
seguir produciendo tanta leche. Y no sabes por qué pueden
prohibirles eso si hay tanta hambre. No sabes lo que te pasa.
No sabes por qué te pasa lo que te pasa. Y ESO ES LO QUE
TE PASA. No manejas tu propia vida. No la controlas. No puedes
decidir tu futuro. Tienes que sufrir el destino que para tí
deciden otros. Y, para que eso sea así, ellos
necesitan (Y HAN CONSEGUIDO) que tú no sepas lo que te
pasa ni por qué te pasa lo que te pasa.
Por eso necesitas seguir escuchando esta cinta y las otras que
te daré. Porque yo sé lo que te pasa y por qué
y puedo y quiero explicártelo. Por eso también
necesito yo que las escuches. Por eso las he grabado y por eso
he hecho este truco desesperado de darte el cambiazo de tu cinta
de Su Ta Gar por ésta mía. Yo necesito que
tú las escuches porque me ha costado mucho enterarme de
lo que te (y me) pasa y de por qué nos pasa lo que nos
pasa. Y el precio que he pagado por enterarme será casi
inútil si no consigo que alguien se entere de lo que yo
he logrado enterarme. He tardado casi cuarenta años en
hacerlo y por dos veces ellos han intentado matarme
y las dos veces fallaron por muy poco. Me han juzgado siete veces
en sus Tribunales y me han condenado cinco de ellas. Me han golpeado
en las calles, encerrado en sus calabozos, interrogado en sus
cuartelillos y comisarías, procesado y acusado. Han enviado
a docenas de sus policías a cortar con tijeras en los kioskos
la página de una revista que publicaba un artículo
mío y han cerrado por varios meses otra por publicarme
otros artículos. Llevo ahora doce años ininterrumpidos
viviendo en libertad provisional, siete de ellos bajo fianza de
ochocientas mil pesetas. Y ahora estoy en libertad condicional.
Han intervenido mi teléfono y mi correspondencia, me han
quitado trabajos y han asustado a mis clientes. Me han cercado
por hambre y durante años he sobrevivido ejerciendo de
negro, escribiendo para que firmaran otros y trabajando
con pseudónimo. Dirás que tengo manía persecutoria.
Y es verdad. Pero también es verdad que me persiguen y
que durante años he vivido haciendo lucha política
clandestina, fuera y en contra de la Ley vigente. Durante casi
cuarenta años he vivido agudamente consciente de que este
mundo es una mierda que es imprescindible cambiar para que nadie
escupa sangre para que otro viva mejor. Y de que para ello es
imprescindible enterarse de como funciona y por qué. Porque
sólo enterándose de eso será posible desmontarlo
y volverlo a montar de una manera justa y decente.
Enterarme de como funciona el mundo y por qué me ha costado
decenas de años de práctica teórica. De leer
y pensar miles de libros, de periódicos y de revistas.
De dedicar miles de horas a ver películas, documentales
y telediarios, a hacer docenas de investigaciones científicas,
a viajar, a luchar, a vivir y hablar con la gente. Miles de horas
de hacer como el búho: fijarme mucho. Y pensar.
No me arrepiento de como he gastado hasta ahora mi vida ni de
como he "arruinado" varias veces mi "carrera"
mandándoles (literal, verbal y enfáticamente) a
la mierda cuando intentaban reclutarme para que me incorporara
a la gestión y defensa de su sistema. Ha valido la pena
porque así he podido romper la más formidable defensa
de este sistema mundial de mierda: la ignorancia que nos fabrican
sobre como funciona. Esa ignorancia que es, a la vez, las cadenas
con las que nos sujetan y la forma en la que les ayudamos a que
nos mantengan encadenados.
Por eso necesito que me escuches. Que sigas escuchándome.
Para que te enteres tú de lo que yo me he enterado. Si
no lo haces será casi inútil el precio que yo he
pagado.
Pero si me escuchas y te enteras y se lo explicas a otros y además
le pasas estas cintas a otro y ese otro a otros y así sucesivamente
y conseguimos que sean muchos los que se enteren, entonces pondremos
en marcha una fuerza que pueda unirse a otras fuerzas semejantes
puestas en marcha por otros como nosotros para fabricar una herramienta
decisiva: el conocimiento encarnado en las masas. Fíjate
bien: el conocimiento, las ideas correctas que explican como y
por qué funciona el mundo, es -son- invisibles. Son materiales
porque son actividad eléctrica bioquímica de las
células de nuestros cerebros. Pero son invisibles para
los policías y para los guardias civiles e indestructibles
por ellos. Y si encarnan en un número suficiente de cerebros,
si se encarnan en las masas, se convierten en una fuerza
material irresistible. Capaz de cambiar al mundo de base,
de hundir el imperio burgués.
Lo que te voy a contar, si decides seguir escuchándome,
es -pues- lo que te (me) pasa y por qué. Voy a explicarte
como y por qué funciona el Sur de Euskal Herria en que
vivimos y de qué manera hace que tú y yo vivamos
como vivimos en él y nos pase lo que nos pasa en él.
Para ello será necesario que te explique como funciona
el mundo. Nada más y nada menos. Pero así
son las cosas. Porque nadie puede comprender como funciona el
mundo si no comprende como funciona el país en el que vive.
Pero, siendo cada país peculiar, diferente, distinto e
irrepetible y sólo explicable desde y en su inconfundible
y propia identidad, sucede que sólo puede explicarse cada
país explicando a la vez el mundo del que forma parte peculiar.
El camarada Mao Tse Tung (al que tú habrás oído
nombrar como Mao Ze Dong) explicó una vez, en julio de
1937 en las cuevas de Yanan después de la Larga Marcha,
que "si quieres conocer el sabor de una pera, tienes tú
mismo que transformarla comiéndola". Probablemente
Mao se inspiró, para decir eso, en una antigua máxima
zen budista de la China antigua que rezaba así: "Sólo
el hombre que bebe el vaso de agua sabe si el agua está
caliente o fría". Mao quería subrayar que si
quieres conocer un país tienes tú mismo que transformarlo
viviendo y luchando en él. Pero la economía-mundo
capitalista, desde que en el siglo XVI comenzó a existir
hasta el momento actual en que ha abarcado ya todo el planeta,
es la pera de la que forma parte el Sur de Euskal Herria.
Y no podemos explicarnos la parte sin explicarnos el todo. No
podemos explicarnos como es, como funciona y por qué el
Sur de Euskal Herria sin explicarnos como es, como funciona y
por qué la economía-mundo capitalista de la que
forma parte.
Quiero que tú y yo tengamos las cosas claras desde el principio.
Lo que voy a contarte no va a ser aburrido. Eso te lo garantizo.
Es una historia dramática, llena de ruido y de furia. Es
una historia violenta que chorrea sangre, sudor y hierro, repleta
de vileza y de honradez, en la que desfilarán ante tus
ojos heroísmo y cobardía, emoción y asco,
avaricia y generosidad, ternura y salvajismo, solidaridad y traición,
sexo y soledad, liberación y explotación. Si la
escuchas no te vas a aburrir.
Pero no va a ser ni simple ni sencillo el escucharla. No te estoy
invitando a ninguna chorrada de esas de "Aprenda el ruso
en cinco días". Repito: no va a ser ni simple ni sencillo.
Porque el mundo y la historia y Euskadi son complicados. Y hay
que contarlos complicadamente porque, si no, se mienten. Por eso
tendrás que colaborar. Tendrás que escuchar con
atención. Y tendrás que pensar. A veces tendrás
que parar la cinta y ponerte a pensar en lo que acabas de oír.
Y volver atrás la cinta y oír de nuevo un trozo.
Y pensar. Porque no debes perder el hilo de la historia si quieres
comprenderla.